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Parecía que nunca iba a llegar, pero ya está aquí la primavera.

Este cambio de estación suele traer muchas cosas consigo: más horas de sol, alegría, más planes fuera de casa, y hay incluso a quienes la sangre les altera también.

Todos estos cambios en nuestro ánimo se manifiestan a nuestro alrededor, y eso incluye también nuestros hogares.

Con la llegada de la primavera, la tradicionalmente llamada “limpieza de primavera” inunda nuestra rutina. ¡Este es el momento perfecto!

Si eres de las personas a quienes les da pereza este tipo de limpiezas, nosotros te vamos a dar las claves para que la lleves a cabo de la manera más eficiente posible y ya verás cómo al final no resulta para tanto.

Pasos a seguir para hacer la limpieza de primavera

1. En primer lugar, es buen momento para hacer el cambio de armario. Te sugerimos que en el momento en el que sacas tu ropa de invierno, antes de dejar la de primavera y verano, aproveches para hacer una limpieza en el interior de los armarios. Muchas veces nos olvidamos de limpiar esta parte tan importante de nuestro hogar, ya que es donde guardamos las prendas que luego van a estar en contacto directo con nuestra piel. Si queremos una ropa libre de microorganismos, deberemos hacer hincapié a la hora de limpiar el interior del armario. No te quedes solo en una limpieza superficial y realiza una buena desinfección. Si el armario es de materiales delicados, hoy en día existen soluciones libres de lejías que pueden ayudarte.

2. Lava las cortinas. Parece que no se ensucian pero, si nos fijamos, las cortinas acaban acaparando un sinfín de olores, sobre todo si en algún momento se fuma cerca de ellas. La llegada de la primavera es el momento idóneo para lavarlas. Muchas de ellas permiten ser lavadas a máquina en casa. Si no es el caso de las tuyas, acude a un local especializado.

3. ¿Y las alfombras? Dependiendo del calor que haga en verano en tu casa, una buena opción puede ser retirarlas hasta la llegada del otoño. Guárdalas en tu trastero y olvídate de ellas hasta entonces.

4. Realiza una limpieza en profundidad. Aprovecha que te has decidido a limpiar a fondo la casa y continua con el resto de estancias. Puede que la cocina y el baño reciban una limpieza y desinfección más exhaustiva a diario o semanalmente, pero no hay que descuidar el resto de lugares de la casa. Tanto los dormitorios como el salón o el comedor precisan de ciertos cuidados. Intenta hacer hincapié en lugares de difícil acceso como lámparas, altillos o partes superiores de los armarios donde no se suele limpiar tanto por las complicaciones para llegar o porque no se aprecia la suciedad desde un campo visual habitual.

¿Verdad que así no parece tan complicado? Ponte manos a la obra y prepárate para la mejor limpieza de primavera de tu vida.