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Siempre que nos ha tocado realizar una mudanza o incluso al hacer una limpieza en casa que nos requiere llevar material al trastero, uno de los grandes quebraderos de cabeza con tanto movimiento es el saber cómo organizar todas nuestras pertenencias. Los muebles y grandes objetos van por un lado, puesto que es lo que más espacio nos va a ocupar y lo primero que debemos colocar tras la mudanza; mientras que lo de uso más cotidiano, como ropa, libros, objetos de decoración, etc va por otro. Pero ante toda esta marabunta de cosas más pequeñas nos surge la pregunta de cómo proteger o embalar estos objetos para la mudanza o para llevarlos al trastero.

Cajas de cartón

Las cajas de cartón para embalar suelen ser la primera opción y la más utilizada a la hora de hacer una mudanza o almacenar en trasteros, puesto que están disponibles en distintos tamaños, son reciclables y son poco pesadas, además de que varía el grosor, lo que le da más o menos protección al contenido. Además, algunas cuentan con papel de burbuja en su interior, lo que le da un extra de seguridad, aunque no son lo ideal para materiales delicados. Pero con las cajas de cartón no todo es bueno, puesto que tienen su lado negativo, ya que no son el embalaje adecuado para lugares húmedos, ya que el cartón puede pudrirse con el paso del tiempo y acabar arruinando el contenido de la caja.

Cajas de otros materiales

Para conseguir un extra de protección al contenido que queramos mudar o almacenar existen numerosas opciones, que protegerán más contra los golpes o contra la humedad, como pueden ser las cajas de plástico, que prácticamente mantienen la misma ligereza que las cajas de cartón pero aportan esa característica antihumedad, ya que muchas de ellas tienen un cierre hermético, lo que te permite preservar en buen estado tus pertenencias.

Otra opción pueden ser las cajas de madera o metal, lo que nos da una mayor protección contra los golpes y gracias a su dureza, permite que las apilemos, lo que nos ayuda a ganar espacio; aunque por lo general este tipo de cajas no tienen cierre hermético que las aísle de la humedad. Suelen ser idóneas para guardar objetos más delicados pero a los que no les afecte la humedad.

Embalaje individual

Por otro lado, siempre es bueno aplicarles un embalaje individual a los objetos más delicados y que tengan más facilidad para romperse o rayarse, como pueden ser vasos, cubertería, figuras decorativas de cerámica o muebles como mesas, armarios, sofás, etc. Todas estas pertenencias deberían protegerse con film de plástico, papel de burbujas, papel de seda o protección de espuma, además de asegurarlo con la cinta adhesiva.

Todas estas medidas y formas de embalaje son fáciles de adquirir y nos ayudarán a proteger nuestras pertenencias a la hora de hacer una mudanza o guardarlas en un trastero.