INFORMATE SIN COMPROMISO 91 875 87 07

En estos días en los que parece que el buen tiempo empieza a asomar, nos embriaga el espíritu de la primavera y ya no podemos ni ver en casa los abrigos, jerséis y el resto de la ropa de invierno.

Es cuando empieza la misión de guardar la ropa de invierno y sacar la de primavera. Un momento que puede ser más o menos duro en función del espacio que tengamos disponible.

En el cambio opuesto, cuando es la ropa de verano la que guardamos, aunque a priori cuesta hacerlo, finalmente conseguimos dejar algún cajón para esta ropa estival o guardarla en cajas. Sin embargo, con la ropa de invierno tenemos un problema, y es que el grosor de estas prendas y el tamaño de los abrigos hace que enseguida se llene el espacio y no podamos guardar cómodamente toda la ropa.

Este es un buen momento para recurrir a espacios de almacenaje mayores que, aunque inicialmente los utilicemos para guardar la ropa de invierno, veremos que nos pueden dar un servicio mucho mayor para guardar el resto de cosas que no necesitemos durante un tiempo o de manera temporal en nuestro hogar.

La mejor opción es buscar un trastero en el que poder guardar estas prendas de invierno. No bastará con buscar el más cercano o económico, sino que será crucial que las instalaciones sean de confianza y las medidas de seguridad óptimas. No olvides que son tus pertenencias las que van a estar allí.

Una vez hayas elegido el mejor trastero, llega el momento de almacenar la ropa. Así, para la ropa doblada como pantalones, jerséis y chaquetas, lo más recomendable será que utilices cajas de diferentes dimensiones. De esta manera, en las cajas más pequeñas puedes guardar bufandas, guantes y gorros, o las camisas que no te pongas en verano. Unas cajas medianas te vendrán bien para los pantalones, jerséis y chaquetas. Para los abrigos lo mejor es que instales un burro en el interior de tu trastero, si las dimensiones te lo permiten, para que los cuelgues en fundas individuales y estén en perfectas condiciones para ser usados cuando los necesites. Si el trastero que has elegido no te permite la instalación de burros, puedes recurrir a cajas igualmente.

A la hora de guardar tus zapatos, la mejor opción es hacerlo en sus cajas originales y estas guardadas dentro de otra caja mayor en las que introducir todas. Como muchas veces tiramos esas cajas, puedes utilizar otras que no sean la originales o, si no, envolver los zapatos cuidadosamente entre trapos o trozos de tela para que no se golpeen y poder guardarlos así en una caja pequeña o mediana.

En cuanto hagas todo esto verás cómo tienes muchísimo espacio para tu ropa de verano, ¡y para comprar mucha más!
Ahora solo queda por delante disfrutar del buen tiempo y olvidarse un poco de la ropa de invierno que estará perfectamente guardada en nuestro trastero. Ya vendrán el frío y las lluvias, ¡pero para ese momento aún queda mucho!